Excusas para no ir a un sitio

Hay ocasiones en las que no queremos ir a un sitio, ya sea porque no nos gusta el lugar o simplemente no tenemos ganas. En estos casos, es común que busquemos excusas para no ir. A continuación, mencionaremos algunas de las excusas más comunes.

Cómo dar una buena excusa

Hay algunas maneras de dar una buena excusa. Lo primero que debes hacer es pensar en la persona a quien vas a dar la excusa, y luego en el tipo de persona que eres. Si eres una persona muy honesta, entonces tal vez quieras decir la verdad. Si eres una persona muy creativa, entonces puedes inventar una historia. Si eres una persona muy inteligente, puedes usar una excusa que sea un poco más complicada.

Aquí hay algunas ideas de excusas que puedes usar:

-Dijiste que irías, pero luego te enteraste de que tenías que hacer otra cosa.

-Algo imprevisto sucedió, como tu auto se rompió o tu casa se inundó.

-Tenías una enfermedad o una lesión que te impidió asistir.

-Estabas en el trabajo/escuela y no pudiste salir.

-Tenías un compromiso familiar o de otra índole que te impidió asistir.

-Simplemente se te olvidó.

Cómo decir que no vas a ir a un lugar

Hay situaciones en las que no queremos ir a un lugar, ya sea porque no nos cae bien la persona que nos invitó, no nos gusta el lugar o simplemente no queremos. Sin embargo, a veces resulta difícil decir que no, especialmente si la persona que nos invitó es alguien a quien apreciamos o respetamos. Si te encuentras en esta situación, aquí hay algunos consejos para decir que no de manera diplomática.

1. Responde de inmediato

Si recibes una invitación para un evento y sabes que no vas a ir, responde de inmediato. No es necesario que te tomes un día o incluso unas horas para pensarlo, ya que la persona que te invitó probablemente está planeando el evento y necesita saber si puede contar contigo. Al responder de inmediato, también evitas la posibilidad de que la persona se sienta rechazada si dice que no más tarde.

2. Explica tu razón

Una vez que hayas decidido que no vas a ir, debes explicar tu razón de manera clara y concisa. No te justifiques ni te disculpes, simplemente di la verdad. Por ejemplo, si no te gusta el lugar, puedes decir: "No me gusta el club, pero gracias por invitarme".

3. Ofrece una alternativa

Si la persona que te invitó es alguien a quien quieres, puedes ofrecerle una alternativa para que puedan pasar un rato juntos. Por ejemplo, si te invitan a una fiesta y no quieres ir, puedes sugerir que vayan a tomar un café o una cerveza en vez de ir a la fiesta.

4. No te sientas obligado

A veces, la gente nos presiona para que hagamos algo que no queremos hacer. Si te sientes obligado a ir a un lugar o hacer algo que no quieres, di que no de manera clara y firme. No dejes que la otra persona te presione o te haga sentir mal por no querer ir.

5. Sé assertivo

Ser assertivo significa ser capaz de expresar tus necesidades y deseos de manera clara y directa. Esto es especialmente importante cuando se trata de decir que no. Aprende a decir "no" de manera firme y segura, sin dudar ni sentirte culpable.

6. No te excuses

Cuando digas que no, no te disculpes ni te justifiques. La otra persona no necesita saber por qué no quieres ir, y si lo haces, podrías darles la impresión de que pueden convencerte de ir si insisten lo suficiente.

7. No te sientas mal

A veces, decir que no puede ser difícil, especialmente si la persona que nos invitó es alguien a quien queremos o respetamos. Sin embargo, es importante recordar que tú eres el único que puede decidir si vas a ir a algún lugar o no. No dejes que nadie te haga sentir mal por decir que no.

Cuáles son las excusas más comunes

A menudo, cuando algo no sale como esperábamos, buscamos excusas. Es natural. Nos ayuda a salvaguardar nuestro ego y a no sentirnos responsables. Pero, ¿sabías que existen ciertas excusas que son más comunes que otras? Aquí tienes las cinco excusas más comunes que la gente usa y cómo lidiar con ellas.

1. "No tengo tiempo"

Probablemente sea la excusa más común de todas. Y tiene un cierto grado de verdad. Siempre hay algo que está impidiéndonos hacer lo que queramos o tenemos que priorizar otras cosas. Pero, ¿realmente no tenemos tiempo para hacer lo que queremos?

La mayoría de las veces, cuando decimos que no tenemos tiempo, lo que realmente queremos decir es que no estamos dispuestos a hacer esa cosa. No le estamos dando la prioridad que merece.

Así que, si te encuentras diciendo esta excusa con frecuencia, pregúntate qué estás haciendo realmente para cambiar eso. ¿Estás dispuesto a hacer ajustes en tu horario o en tus prioridades? Si la respuesta es no, entonces probablemente no sea algo que realmente quieras hacer.

2. "No soy lo suficientemente bueno/a"

Este es uno de los favoritos de mucha gente. Nos gusta usar esta excusa cuando no estamos seguros de si podemos hacer algo o no. Nos da una salida fácil. Si no lo hacemos, podemos siempre decir que no era para nosotros.

Pero, ¿qué sucede si en realidad sí somos lo suficientemente buenos/as? ¿Y si podríamos haberlo hecho mejor si nos hubiéramos esforzado más?

Si estás constantemente diciendo que no eres lo suficientemente bueno/a, quizás debas reconsiderar tus objetivos. ¿Estás tratando de hacer algo que está más allá de tus capacidades? Si es así, entonces quizás debas buscar algo más a tu nivel. Pero, si crees que puedes hacerlo, entonces date una oportunidad y esfuérzate.

3. "No es mi problema"

Este es uno de los peores. Cuando algo sucede, es fácil culpar a otras personas o decir que no es nuestra responsabilidad. Pero, ¿qué sucede si realmente es nuestro problema? ¿Y si podríamos hacer algo al respecto?

Si encuentras que estás diciendo esta excusa con frecuencia, quizás debas reconsiderar tu forma de pensar. A veces, tenemos que asumir la responsabilidad y hacer lo que esté en nuestras manos para solucionar el problema. No siempre es fácil, pero es necesario si queremos avanzar.

4. "Es imposible"

Este es otro de los favoritos. Nos gusta usar esta excusa cuando no estamos seguros de cómo hacer algo o no estamos dispuestos a intentarlo. Pero, ¿qué sucede si en realidad es posible? ¿Y si podríamos hacerlo si nos esforzáramos un poco más?

Si estás constantemente diciendo que algo es imposible, quizás debas reconsiderar tus objetivos. ¿Estás tratando de hacer algo que realmente no puedes hacer? Si es así, entonces quizás debas buscar algo más a tu nivel. Pero, si crees que puedes hacerlo, entonces date una oportunidad y esfuérzate.

5. "Ya lo he intentado"

Esta es una excusa muy común, especialmente cuando se trata de cosas nuevas. Nos gusta decir que ya lo hemos intentado todo, pero ¿realmente lo hemos hecho? ¿O simplemente nos hemos rendido demasiado pronto?

Si estás constantemente diciendo que ya has intentado todo, quizás debas reconsiderar tus objetivos. ¿Estás tratando de hacer algo que realmente no puedes hacer? Si es así, entonces quizás debas buscar algo más a tu nivel. Pero, si crees que puedes hacerlo, entonces date una oportunidad y esfuérzate.

En resumen, si te encuentras constantemente usando alguna de estas excusas, quizás debas reconsiderar tus objetivos. ¿Estás tratando de hacer algo que realmente no puedes hacer? Si es así, entonces quizás debas buscar algo más a tu nivel. Pero, si crees que puedes hacerlo, entonces date una oportunidad y esfuérzate.

Que decir para faltar

A veces, por diversas razones, tenemos que faltar a nuestros compromisos. Esto puede ser muy incómodo, ya que generalmente implica tener que dar una explicación a otra persona. Sin embargo, con una excusa bien preparada, podemos minimizar el malestar que causamos.

Existen algunas frases clave que podemos utilizar para faltar a una cita o reunión, y que suelen ser muy efectivas. Algunas de ellas son:

"Tengo que atender/resolver un asunto urgente". Esta es una de las excusas más utilizadas y efectivas, ya que implica que tenemos un compromiso ineludible que atender.

"Se me ha presentado un imprevisto". También es una buena opción, ya que expresa que algo inesperado ha surgido y nos impide cumplir con nuestro compromiso.

"Lamento mucho, pero no puedo". Esta es una forma de decir no de manera cortés, pero sin dar muchos detalles.

"No puedo, estoy enfermo/a". Aunque es una excusa muy utilizada, hay que tener cuidado con ella, ya que si la persona a la que le estamos dando la excusa conoce nuestra enfermedad, podría no resultar creíble.

En cualquier caso, lo importante es ser sinceros y tratar de no causar molestias innecesarias.

No siempre podemos controlar las circunstancias que nos impiden asistir a un sitio, pero a veces usamos excusas para no ir cuando en realidad podríamos hacerlo. Algunas de las excusas más comunes son el cansancio, el malestar, no tener nada que ponerse o no tener ganas de socializar. A veces, las excusas pueden ser válidas, pero otras veces podemos usarlas como una forma de evitar enfrentar nuestros miedos o sentirnos incómodos.

Tabla de contenido
  1. Cómo dar una buena excusa
  2. Cómo decir que no vas a ir a un lugar
  3. Cuáles son las excusas más comunes
    1. Que decir para faltar

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