Una buena formación proporciona una visión global del funcionamiento de la empresa y el dominio de las herramientas necesarias para realizar el trabajo administrativo con máxima profesionalidad.
Esta capacitación incluye como competencia general: Organizar, gestionar, elaborar y transmitir la información procedente o con destino a los órganos ejecutivos, profesionales y de gestión, así como representar a la empresa y fomentar la cooperación y calidad de las relaciones internas y externas con diferentes técnicas, según los objetivos marcados y las normas internas establecidas.